Herbert Morote es un prestigioso autor peruano, cuya obra "suerte para todos" me permitió reconocer su calidad, por ser una novela ágil, amena e interesante, lo que ya es bastante para prestigiar al autor, sin embargo también mostraba una personalidad y profundidad que le da calidad a la obra.
Habiéndolo conocido previamente por las noticias de un libro publicado sobre Vargas Llosa, y luego alguna denuncia de plagio con Bryce (cómo no), no me había hecho un buen concepto sobre lo que podría ser su libro Vargas LLosa tal cual, el que bastante tiempo lo tengo en la lista de pendientes en formato digital, y que por estar en esa enorme lista de libros digitales, tienen poca probabilidad de ser leídos en su totalidad, ya sea por la cantidad, o porque siempre los pendientes en formato tradicional, es decir impresos en papel común y corriente, van a tener prioridad.
Tuve la suerte de recibir un ejemplar de la segunda edición, publicada ya luego de la emoción de celebrar al peruano con el novel, luego de ver una transformación nueva del laureado escritor, de radical neoliberal en un demócrata más abierto al cambio, que posibilitó el apoyo a la candidatura de Humala con una propuesta, en esos momentos, más bien de centro izquierda.
Pues es muy agradable encontrarme con un libro muy bien hilvanado, de mucho interés, y que aporta importantes elementos a la comprensión de la realidad política actual de Perú.
En primer lugar no es un libro de crítica literaria, tampoco es una biografía, ni siquiera es un análisis de la personalidad del autor. Es un libro que contrasta la realidad tras la realidad. Es un libro que partiendo de las memorias públicas de MVLl, es decir de "el pez en el agua" escrito con motivo de la derrota de las elecciones de los noventa, cuando durante tres años había sido el favorito de las encuestas, se escribe quizá como catarsis, quizá como aprovechamiento de las condiciones para publicar un libro de interés público.
Los dos momentos del análisis, que mejor es leerlos, son la presentación de su origen familiar y la explicación del devenir político del movimiento libertad. Ambos momentos son sumamente explicativos de situaciones que vivimos en la actualidad.
Por un lado esa explicación de su entorno familiar nos permite entender su limitado concepto de cultura, que presenta en el libro "La civilización del espectáculo", en el que demuestra una incapacidad de entender el concepto de cultura antropológico, pretendiendo que la única forma de cultura es por el elitismo, prácticamente, es decir que algunos iluminados marcan lo que es más valioso, y para disfrutarlo, hay que aprender a disfrutarlo, es decir ser de la élite que tiene la capacidad de apreciarlo. Lo menos que se puede decir de ello es que la cultura es un proceso dialéctico, que parte de la vida misma como interacción, y que va evolucionando, deviniendo en formas culturales para los que se requiere de una formación previa, pero que provienen de la raíz popular y no son separables de ella, por ello César Vallejo decía que todo acto o voz genial viene del pueblo y va hacia él, Incluyendo al mismo Mario Vargas. Esa incapacidad de entenderlo, y más bien la pretensión de justificar lo contrario, está explicado en ese sentido apego a una imagen de élite familiar creada por él mismo, porque, como lo muestra Morote, no tiene ningún asidero material, sino que es una realidad que el autor ha construido, y lo ha asumido como real. Eso explica que aplique conceptos absolutamente errados como el del racismo al revés, que significa el odio de las víctimas del racismo hacia los que los discriminan. Ese odio que es una respuesta racional ante una agresión directa, no es racismo, es reacción, pero que el autor no lo entiende, porque pretende mirar desde la óptica del otro lado, al que quiere representar y en el que quiere sentirse víctima. El pueblo inculto es el que lo rechaza por ese irracional racismo (el racismo es de todos modos irracional) y eso explica, de alguna manera, que no llegar a ser el presidente del Perú al que todos debiéramos estar agradecidos por su gran desprendimiento.
Pero igualmente es importante en la otra parte, la explicación política, la constatación de un plan del cual nos salvamos, a pesar de lo terrible que resultó el gobierno del personaje que le venció. Con una propuesta que probablemente haya presentado y convencido al actual presidente para realizarla, ya que es capaz de asumir que es lo correcto.
Morote nos presenta las adaptaciones de Vargas Llosa a los momentos políticos, por ello es comprensible que su discurso actual sea menos neoliberal y asuma algunas posiciones progresistas, por ello es que ya no apoya radicalmente el sionismo, sino que propone el diálogo para la paz en medio oriente. Pero mantiene las constantes críticas desmedidas a los gobiernos de izquierda como los da Chávez, Correa y Kirchner.
En fin, Herbert Morote presenta un buen material de lectura, que, además, nos ayuda a comprender la circunstancia actual. Herbet Morote no es un autor de izquierda, es un escritor que luego de triunfar en el ámbito empresarial privado, empieza a escribir, por ello no hay un prejuicio contra el novel. Al contrario, tienen una experiencia de vida paralela, en cuanto a sus estudios iniciales. Vale la pena leerlo.
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lunes, 7 de enero de 2013
viernes, 20 de mayo de 2011
Transparencia, cinismo, inconsciencia
Lo que dijo Jorge Trelles, nosotros hemos matado menos, es un acto fallido. Estos son los actos que nos revelan más la verdadera intención de la persona, que en este caso refleja un pensamiento muy común, no solo entre los fujimoristas.
Lamentablemente la realidad de lo que piensan muchos está cercana a ello. Por eso no les afecta que el cargo de asesinato sea el que condena a su líder admirado. El asesinato, de un niño, está justificado porque capturaron a Abimael. Y así sus socios del opus dei y otros católicos militantes se escandalizan ante la posibilidad de muerte del inocente en el aborto, pero callan y aceptan el asesinato de un niño en Barrios Altos. Sólo la culpa de ese asesinato es suficiente para condenar a Fujimori y sus proyectos por diez generaciones, al estilo del castigo del Dios del Antiguo Testamento. Lo lamentable es que lo aceptan, que son falsos los rostros de arrepentimiento que callan al ¿consecuente, ingenuo, cínico? vocero de la colusión de las fuerzas más negativas de la política peruana. Porque salvando algunos que creen en la bondad de los regalos y que caen por inocencia real, esos que asumen el rol dirigente están más que seguros que volverían a ejecutar a los rivales de su proceso, porque el fin justifica los medios. Y esos osan llamar violentistas a los activistas de derechos humanos, a los combatidores reales de dictaduras, a los que como declaración de principios tienen la declaración de derechos humanos, y los acuerdos internacionales en favor del desarrollo.
Es que es mentira que defiendan la democracia o cuiden del crecimiento del país, defienden los intereses de unos cuantos privilegiados para quienes es más fácil incrementar sus ingresos y conservar los privilegios por medio de las facilidades que les dan algunos gobernantes en vez de atenerse a las reglas del mercado y ganar el pan con el sudor de su frente.
Porque más que el miedo a estatizaciones inventadas está el miedo a la transparencia, a la honestidad, al combate a la corrupción. Porque un gobernador corruptible tiene precio, y arrastra, hasta a los más reputados académicos.
Puede ser que ganen esta vez, que no se arriesguen a que el próximo presidente no tenga precio. Pero la tendencia es irreversible, las herramientas de la democracia están cada día más en la mano del pueblo. Si sale la señora Fujimori, soportaremos, ya lo hicimos con Alan, pero no sueñen con otra elección en la que puedan usar de su poder con una segunda vuelta. Creo que lo saben, por ello también habrá transparencia en ese gobierno.
He acudido feliz al retorno a las luchas de la izquierda de viejos arrepentidos que se han dado cuenta del error, y no han vuelto con la mirada gacha sino con la frente en alto. Con la misma dignidad seguiremos.
"Considerando sus documentos generales
y mirando con lentes aquel certificado
que prueba que nació muy pequeñito...
le hago una seña,
viene,
y le doy un abrazo, emocionado.
¡Qué más da! Emocionado... Emocionado.."
(César Vallejo)
Hasta la victoria final. Siempre
Lamentablemente la realidad de lo que piensan muchos está cercana a ello. Por eso no les afecta que el cargo de asesinato sea el que condena a su líder admirado. El asesinato, de un niño, está justificado porque capturaron a Abimael. Y así sus socios del opus dei y otros católicos militantes se escandalizan ante la posibilidad de muerte del inocente en el aborto, pero callan y aceptan el asesinato de un niño en Barrios Altos. Sólo la culpa de ese asesinato es suficiente para condenar a Fujimori y sus proyectos por diez generaciones, al estilo del castigo del Dios del Antiguo Testamento. Lo lamentable es que lo aceptan, que son falsos los rostros de arrepentimiento que callan al ¿consecuente, ingenuo, cínico? vocero de la colusión de las fuerzas más negativas de la política peruana. Porque salvando algunos que creen en la bondad de los regalos y que caen por inocencia real, esos que asumen el rol dirigente están más que seguros que volverían a ejecutar a los rivales de su proceso, porque el fin justifica los medios. Y esos osan llamar violentistas a los activistas de derechos humanos, a los combatidores reales de dictaduras, a los que como declaración de principios tienen la declaración de derechos humanos, y los acuerdos internacionales en favor del desarrollo.
Es que es mentira que defiendan la democracia o cuiden del crecimiento del país, defienden los intereses de unos cuantos privilegiados para quienes es más fácil incrementar sus ingresos y conservar los privilegios por medio de las facilidades que les dan algunos gobernantes en vez de atenerse a las reglas del mercado y ganar el pan con el sudor de su frente.
Porque más que el miedo a estatizaciones inventadas está el miedo a la transparencia, a la honestidad, al combate a la corrupción. Porque un gobernador corruptible tiene precio, y arrastra, hasta a los más reputados académicos.
Puede ser que ganen esta vez, que no se arriesguen a que el próximo presidente no tenga precio. Pero la tendencia es irreversible, las herramientas de la democracia están cada día más en la mano del pueblo. Si sale la señora Fujimori, soportaremos, ya lo hicimos con Alan, pero no sueñen con otra elección en la que puedan usar de su poder con una segunda vuelta. Creo que lo saben, por ello también habrá transparencia en ese gobierno.
He acudido feliz al retorno a las luchas de la izquierda de viejos arrepentidos que se han dado cuenta del error, y no han vuelto con la mirada gacha sino con la frente en alto. Con la misma dignidad seguiremos.
"Considerando sus documentos generales
y mirando con lentes aquel certificado
que prueba que nació muy pequeñito...
le hago una seña,
viene,
y le doy un abrazo, emocionado.
¡Qué más da! Emocionado... Emocionado.."
(César Vallejo)
Hasta la victoria final. Siempre
miércoles, 30 de marzo de 2011
Identidad étnica o identidad política

Algunos saben que trabajo en una organización étnica afroperuana. Con motivo de las elecciones peruanas se ha propuesto un conflicto racional de intereses entre la identidad étnica y la identidad política. Poniéndolo en claro, si, en el caso afroperuano, un afrodescendiente (categoría política ganada en Santiago 2000: ver Romero llegamos negros salimos afrodescendientes)es también militante de un partido político, ¿cuál es su fidelidad principal?.
Comencemos porque es un falso conflicto, no puede haber choque de fidelidades, pues ambas identidades (ver Amartya Sen Desarrollo y libertad, y no les doy capítulo porque deberían leer todo) se mueven en planos diferentes. El ámbito de la identidad política es integral, implica una concepción del mundo, un concepto del hombre, una concepción de la historia y una esperanza, además de otras cosas que se me escapan o que no son tan trascendentes.
La identidad política es más amplia. Abarca la totalidad de la experiencia fáctica del hombre, es decir de lo que importa: su que hacer (Lenin acertó con esta frase, que da origen a la revista de DESCO, a la cual antes no me la perdía, pero ahora, la leo a veces, cuando me llega gratis). En términos que parecen intelectualmente profundos: fácticos. La política no me habla de mi situación económica actual, pues el hombre puede acomodarse a las circunstancias más adversas y sacar provecho o sufrir desventajas. Me refiero a que la política es la expresión de cómo quiero que me vaya tomando en cuenta al resto de las personas. En términos de Buber (un judío que reflexiona psicoanalíticamente) es la importancia del otro que se transforma en el TU.
La política es, pues la expresión de mi identidad social, como humano, como ser en el mundo, como ser a quien interesa qué será de mi aldea. La opción política es lograda como ejercicio de mi voluntad, y está aquí la gran diferencia con la identidad étnica , que es también política. La identidad étnica está inserta en mis características sociales. Es irrenunciable. Yo no puedo dejar de ser chino, de verdad no como el falso chino de Fujimori que es japonés, si mis ascendientes no cambiaban de apellido sería Wong Lau, y se entendería mejor porqué tengo los ojos chinos. Sin embargo no todos asumen su identidad étnica, la tienen, pero no la asumen porque o no lo han considerado, o lo consideran negativo. Por eso asumir la identidad étnica es una actitud política, un reconocimiento de que la situación en la que se está viviendo tiene una connotación política.
Creo que es más importante la identidad política. Sólo porque al asumir la identidad política he hecho el ejercicio de integrar esa identidad, más amplia, con mi identidad étnica, más específica. Por lo mismo no creo el las identidades parciales en las luchas políticas, no creo en los representantres de las mujeres, de los discapacitados, de los negros, indígenas, chinos, etc. Porque no es el ámbito, porque no es el espacio. Si para decidir la presencia política de los afroperuanos en el congreso debiera existir un representante afroperuano, el bienestar de los lactantes implicaría una presencia de los lactantes. ¿O alguien reclama por los lactantes a quienes se les practica la dolorosísima circuncisión y no pueden reclamar porque no tienen lenguaje para expresar lo terrible de la experiencia?. Disculpen lo caricaturezco, pero es necesario para entender.
La identidad es un tema político, pero de tal nivel que es exigible a todos los partidos olíticos, No hay partidos con exclusividad en el tema étnico. Si un partido excluye el tema étnico, está fuera del contexto social, el tema étnico ya es transversal, es exigible para todos, es parte de la constitución del ser humano. Ningún partido político puede asumir su exclusividad, ningún partido político lo puede pasar por alto.
Por ello, no me entusiasman las candidaturas "étnicas", u otra de otras identidades. En política sigo pensando de manera universal, pensando en el futuro.
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viernes, 2 de octubre de 2009
Una nueva renuncia ¿a donde va la izquierda en el Perú?
No me sorprende la renuncia de Isaac Meckler. En este caso no le llamo oportunista. Probablemente el judío empresario chalaco sea uno de los ejemplos de le evolución mental positiva de una generación de personas que piensan en serio en el bienestar de la sociedad como grupo, y que a veces llamamos socialismo.
No es que me disgusten las organizaciones con las cuales el nacionalismo humalista pretende hacer alianza. Tengo una admiración muy particular por los compañeros de Patria Roja, en especial por haber representado una imagen de los más rechazados del Perú, entre los que se incluyen los maestros. Además porque siendo un grupo minúsculo, genera tantos miedos que genera recelos en los demás partidos de izquierda, en los de derecha, incluso teniendo el poder y las armas, como lo muestran las declaraciones de ministros y el presidente sobre este partido. Sin tener las brillantes mentes intelectuales de otras agrupaciones realizó un análisis más válido sobre el país, en cuanto a la dominación y posición internacional, aunque esa misma falta de luces intelectuales les hace caer en crasos errores como pretender la permanencia de la semifeudalidad con los mismos argumentos que Mariátegui realizara cincuenta años antes.
Pero Patria Roja, y los partidos comunistas similares, representan una falta de entendimiento del marxismo, cuyo primer error es denominarse marxista, pues Carlitos Marx nunca pretendió ser origen de una ideología personal (por tanto de orden religioso mismo ya que es concepción del mundo), tanto que él mismo afirma no ser marxista. Si apoyó la creación de partidos comunistas, como expresión histórica de representación de la clase explotada del capitalismo: el proletariado. El triunfo del proletariado, y el asenso del socialismo es la liquidación del proletariado, ya que no existiría como clase social.
La dictadura del proletariado, principalmente reivindicada por Lenin, desde la posición del manifiesta comunista no es sino la transición de un gobierno que ha asumido el poder por la revolución que tiene que aplicar el siguiente programa;
1. Expropiación de la propiedad territorial y dedicación para gastos del Estado de la renta del suelo.
2. Impuesto fuertemente progresivo.
3. Supresión del derecho de herencia.
4. Confiscación de la propiedad de todos los emigrados políticos y rebeldes.
5. Centralización del crédito en manos del Estado.
6. Centralización de la red de transportes en manos del Estado.
7. Ampliación del número de fábricas nacionales, instrumentos de producción, roturación y mejora de terrenos de acuerdo con un plan general.
8. Imposición a todos de la obligación de trabajar, organización de ejércitos industriales, especialmente para la agricultura.
9. Explotación combinada de la agricultura y la industria. Intervención encaminada a la eliminación gradual de diferencias entre la ciudad y el campo.
10. Educación pública y gratuita de todos los niños. Eliminación del trabajo fabril de los niños en la forma actual. Interacción coordinada entre la educación y la producción material.
El cumplimiento de este programa implica la disolución de la dictadura del proletariado, del partido comunista como tal, ya que hay una democracia auténtica. Sin ser demasiado rigurosos, gran parte de los puntos del programa han sido conquistados por la sociedad moderna, ha sido asumido legalmente. Son incorporados, de una manera inclusive con una actitud más justa, por los derechos humanos. Entonces, el papel de lucha no es por la conquista de derechos, es por el cumplimiento de los mismos. La explotación del hombre por el hombre se ha convertido de una acción legal protegida por el estado, en una acción inhumana e ilegal combatida por el estado.
La vigencia de los partidos comunistas, y similares, como vanguardia del proletariado, han perdido vigencia, no la actitud de solidaridad con los explotados, sino la organización para el combate, que es lo que sustenta la existencia de los partidos comunistas.
Pero además, pretender en estas circunstancias establecer alianzas electorales con estos partidos, es tan oportunista como el del presbítero Marco Arana, que trabaja por su candidatura, rechaza concesiones para ser vicepresidente, pero sigue siendo miembro del ministerio eclesiástico que le prohíbe la actividad partidaria.
Es también oportunismo, hipocresía, y eso no construye. Eso no es alternativo, por eso no se percibe como alternativa, por eso es poco aceptada.
La nueva sociedad es una construcción lenta, pero bastante se ha avanzado, mucho más con la lucha en los foros, en la discusión, en los espacios políticos, que como producto de revoluciones, cuyo resultado es el fracaso que vimos en la Unión Soviética, o en la necesidad de mantener dictaduras abiertamente rechazables, como se dan en China o en Cuba.
No es que me disgusten las organizaciones con las cuales el nacionalismo humalista pretende hacer alianza. Tengo una admiración muy particular por los compañeros de Patria Roja, en especial por haber representado una imagen de los más rechazados del Perú, entre los que se incluyen los maestros. Además porque siendo un grupo minúsculo, genera tantos miedos que genera recelos en los demás partidos de izquierda, en los de derecha, incluso teniendo el poder y las armas, como lo muestran las declaraciones de ministros y el presidente sobre este partido. Sin tener las brillantes mentes intelectuales de otras agrupaciones realizó un análisis más válido sobre el país, en cuanto a la dominación y posición internacional, aunque esa misma falta de luces intelectuales les hace caer en crasos errores como pretender la permanencia de la semifeudalidad con los mismos argumentos que Mariátegui realizara cincuenta años antes.
Pero Patria Roja, y los partidos comunistas similares, representan una falta de entendimiento del marxismo, cuyo primer error es denominarse marxista, pues Carlitos Marx nunca pretendió ser origen de una ideología personal (por tanto de orden religioso mismo ya que es concepción del mundo), tanto que él mismo afirma no ser marxista. Si apoyó la creación de partidos comunistas, como expresión histórica de representación de la clase explotada del capitalismo: el proletariado. El triunfo del proletariado, y el asenso del socialismo es la liquidación del proletariado, ya que no existiría como clase social.
La dictadura del proletariado, principalmente reivindicada por Lenin, desde la posición del manifiesta comunista no es sino la transición de un gobierno que ha asumido el poder por la revolución que tiene que aplicar el siguiente programa;
1. Expropiación de la propiedad territorial y dedicación para gastos del Estado de la renta del suelo.
2. Impuesto fuertemente progresivo.
3. Supresión del derecho de herencia.
4. Confiscación de la propiedad de todos los emigrados políticos y rebeldes.
5. Centralización del crédito en manos del Estado.
6. Centralización de la red de transportes en manos del Estado.
7. Ampliación del número de fábricas nacionales, instrumentos de producción, roturación y mejora de terrenos de acuerdo con un plan general.
8. Imposición a todos de la obligación de trabajar, organización de ejércitos industriales, especialmente para la agricultura.
9. Explotación combinada de la agricultura y la industria. Intervención encaminada a la eliminación gradual de diferencias entre la ciudad y el campo.
10. Educación pública y gratuita de todos los niños. Eliminación del trabajo fabril de los niños en la forma actual. Interacción coordinada entre la educación y la producción material.
El cumplimiento de este programa implica la disolución de la dictadura del proletariado, del partido comunista como tal, ya que hay una democracia auténtica. Sin ser demasiado rigurosos, gran parte de los puntos del programa han sido conquistados por la sociedad moderna, ha sido asumido legalmente. Son incorporados, de una manera inclusive con una actitud más justa, por los derechos humanos. Entonces, el papel de lucha no es por la conquista de derechos, es por el cumplimiento de los mismos. La explotación del hombre por el hombre se ha convertido de una acción legal protegida por el estado, en una acción inhumana e ilegal combatida por el estado.
La vigencia de los partidos comunistas, y similares, como vanguardia del proletariado, han perdido vigencia, no la actitud de solidaridad con los explotados, sino la organización para el combate, que es lo que sustenta la existencia de los partidos comunistas.
Pero además, pretender en estas circunstancias establecer alianzas electorales con estos partidos, es tan oportunista como el del presbítero Marco Arana, que trabaja por su candidatura, rechaza concesiones para ser vicepresidente, pero sigue siendo miembro del ministerio eclesiástico que le prohíbe la actividad partidaria.
Es también oportunismo, hipocresía, y eso no construye. Eso no es alternativo, por eso no se percibe como alternativa, por eso es poco aceptada.
La nueva sociedad es una construcción lenta, pero bastante se ha avanzado, mucho más con la lucha en los foros, en la discusión, en los espacios políticos, que como producto de revoluciones, cuyo resultado es el fracaso que vimos en la Unión Soviética, o en la necesidad de mantener dictaduras abiertamente rechazables, como se dan en China o en Cuba.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Vino viejo, odres nuevos. Marco Arana y la política
Uno de los pasajes evangélicos más desconcertantes es el discurso de los vinos y los odres. Aparte de demostrar el buen gusto de Jesús el hijo de José sobre el vino, y el cuidado que sabía, debía tener el vino viejo en el odre viejo. Capacidad demostrada inclusive cuando le regala a los amigos de la fiesta de bodas de Caná un buen vino a sugerencia de su madre.
Lo desconcertante es precisamente el mensaje que quiere dar con la parábola. Evidentemente no se las quiso dar de sommelier ni siquiera su buen gusto. Las más coincidentes interpretaciones colocan el mensaje en torno a la religión Judía, pero: si Jesús es el vino nuevo y el judaísmo es el viejo, ¿porqué confiesa al fina que al tomarlo todos dirán el vino viejo es mejor?.
De todos modos, no es el interés hermenéutico el que tengo en esta reflexión, quiero hablar de la posición de Marco Arana, quien funda una institución política, agrupa militantes y formula un discurso en torno a las elecciones que se vienen, siendo evidentemente un candidato propuesto por él mismo.
¿Válida la posición del presbítero de la diócesis de Cajamarca?. Por supuesto que ha sido válida, y admirable, su intervención en defensa del medio ambiente y de las poblaciones afectadas por la minería. Corresponde totalmente a su actitud pastoral, al papel que le corresponde. También es loable la creación de una ONG ambiental bajo su auspicio. Es parte de la acción social de la Iglesia, en la cual anima la creación de instancias que favorezcan la justicia, los derechos humanos, el cuidado del medio ambiente, etc.
No es cuestionable su acción, como complemento de su pastoral. Lo que es cuestionable es que su aspiración política no es compatible con su vocación pastoral. No me pongo a juzgar sus intenciones, probablemente las mejores y más nobles, ni siquiera la finalidad. Lo que cuestiono es que siendo ministro de una Iglesia de la cual vive, y para la cual vive, pase por encima de una simple norma canónica que le impide realizar actividad partidaria mientras mantenga el ejercicio del ministerio. Y la solución es muy simple, o solicita una suspensión de este ejercicio, o en definitiva el pase al estado laical.
Pero no, y las razones probables son poco loables: vende mucho políticamente la imagen del padrecito que entra en política. Un Padre tiene un prejuicio positivo de dedicación, comportamiento ético, relación espiritual, etc. Esto le concede una gran ventaja como imagen, frente a los que no pertenecen al sector eclesial.
Esta ventaja bien aprovechada por ex sacerdotes, como Aristide, o Lugo, cuya acción posterior no correspondió a sus antecedentes (muy cuestionable política del ex presidente de Haití, una previa vida poco cumplidora del celibato exigido en el caso del presidente paraguayo) y al contrario generó una decepción particular.
Por supuesto que tras Marco Arana, y esa imagen, se van a agrupar muchos que prefieren ese tipo de alternativa, esa izquierda Light, que no cause miedo a la sociedad no izquierdista.
Pero, aunque loable el interés de ser una alternativa social que no sea violenta, y la comparto plenamente, no puede estar sustentada en la hipocresía y el oportunismo. Jesús, el Hijo de José, lanzó sus dardos más críticos contra los fariseos, que eran cumplidores de la ley y parte del pueblo judío, precisamente por la hipocresía. Esa alternativa de Arana, está llena de hipocresía y oportunismo. ¿Podría ser válida?, de repente, pero no es alternativa.
Lo desconcertante es precisamente el mensaje que quiere dar con la parábola. Evidentemente no se las quiso dar de sommelier ni siquiera su buen gusto. Las más coincidentes interpretaciones colocan el mensaje en torno a la religión Judía, pero: si Jesús es el vino nuevo y el judaísmo es el viejo, ¿porqué confiesa al fina que al tomarlo todos dirán el vino viejo es mejor?.
De todos modos, no es el interés hermenéutico el que tengo en esta reflexión, quiero hablar de la posición de Marco Arana, quien funda una institución política, agrupa militantes y formula un discurso en torno a las elecciones que se vienen, siendo evidentemente un candidato propuesto por él mismo.
¿Válida la posición del presbítero de la diócesis de Cajamarca?. Por supuesto que ha sido válida, y admirable, su intervención en defensa del medio ambiente y de las poblaciones afectadas por la minería. Corresponde totalmente a su actitud pastoral, al papel que le corresponde. También es loable la creación de una ONG ambiental bajo su auspicio. Es parte de la acción social de la Iglesia, en la cual anima la creación de instancias que favorezcan la justicia, los derechos humanos, el cuidado del medio ambiente, etc.
No es cuestionable su acción, como complemento de su pastoral. Lo que es cuestionable es que su aspiración política no es compatible con su vocación pastoral. No me pongo a juzgar sus intenciones, probablemente las mejores y más nobles, ni siquiera la finalidad. Lo que cuestiono es que siendo ministro de una Iglesia de la cual vive, y para la cual vive, pase por encima de una simple norma canónica que le impide realizar actividad partidaria mientras mantenga el ejercicio del ministerio. Y la solución es muy simple, o solicita una suspensión de este ejercicio, o en definitiva el pase al estado laical.
Pero no, y las razones probables son poco loables: vende mucho políticamente la imagen del padrecito que entra en política. Un Padre tiene un prejuicio positivo de dedicación, comportamiento ético, relación espiritual, etc. Esto le concede una gran ventaja como imagen, frente a los que no pertenecen al sector eclesial.
Esta ventaja bien aprovechada por ex sacerdotes, como Aristide, o Lugo, cuya acción posterior no correspondió a sus antecedentes (muy cuestionable política del ex presidente de Haití, una previa vida poco cumplidora del celibato exigido en el caso del presidente paraguayo) y al contrario generó una decepción particular.
Por supuesto que tras Marco Arana, y esa imagen, se van a agrupar muchos que prefieren ese tipo de alternativa, esa izquierda Light, que no cause miedo a la sociedad no izquierdista.
Pero, aunque loable el interés de ser una alternativa social que no sea violenta, y la comparto plenamente, no puede estar sustentada en la hipocresía y el oportunismo. Jesús, el Hijo de José, lanzó sus dardos más críticos contra los fariseos, que eran cumplidores de la ley y parte del pueblo judío, precisamente por la hipocresía. Esa alternativa de Arana, está llena de hipocresía y oportunismo. ¿Podría ser válida?, de repente, pero no es alternativa.
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