viernes, 26 de marzo de 2010

Comentarios sobre Pueblo Afro peruano e INDEPA


Creo que no es desconocida mi opinión negativa sobre la consideración del término Pueblo para identificar el grupo afro descendiente en el Perú. Sin embargo la inclusión de los afro peruanos en la organización CONAPA que deviene en el actual INDEPA, implica la identificación de un Pueblo Afro peruano. Ideólogos militantes que si admiten el concepto pueblo para afirmar la identidad de la totalidad de los afro descendientes peruanos afirman “Pueblo para referirnos a la construcción de un proceso colectivo y participativo afroperuano” (Newton Mori)[1], con lo que no afirma la existencia sino la posibilidad. En realidad la construcción no es el pueblo, más bien lo sería el resultado, pero en estricto está afirmando la no existencia. En otro artículo parece afirmar que lo que hay es un desconocimiento de la realidad del pueblo por falta de construcción académica, como fruto de la invisibilidad (real) a la que está sometida también en ese ámbito. “Emprender una labor sistémica en este campo nos permitirá precisar las características del pueblo afroperuano”[2], por tanto el pueblo existe pero de manera invisible. El problema pareciera estar a partir del convenio internacional de la OIT, para los pueblos indígenas y lo referente a su autodeterminación y salvaguardad de sus derechos colectivos. Pero la realidad es que la autodeterminación es reclamada por la persistencia de estructuras organizativas en comunidades, los varayok existen porque las comunidades los reconocen como autoridades, aunque no pertenecieran a la estructura oficial del Estado. Son Estados dentro de otro Estado por tanto la autodeterminación es consecuencia de su propia vida política. Según Newton la condición pueblo emana de su proceso social, entonces, porqué de su proceso social no ha emanado la representación auténtica, la autoridad política autónoma, la estructura de organización social a partir de la cual la representatividad en instancias no es una discusión sobre cómo votar, ya que tienen sus estructuras propias de elección de autoridad (y es válido hasta para las de tipo monárquico).



El problema es que a río revuelto, ganancia de pescadores. Nada nos garantiza que existan “representantes” del pueblo, por un lado porque no hay nadie representativo: y no basta ser negro, y hablar como tal, sino tener el reconocimiento de los que “representan” a cada una de las comunidades organizadas como “pueblo”. El que salga, por más que sea de nuestra simpatía, no será representativo, y es que, no hay “pueblo” como tal, sino un proceso.



Pero es este proceso el que conduce a la necesidad de un deslinde importante, por la necesidad de clarificar los términos. Un elemento constitutivo y piedra de toque para la existencia de la existencia del Movimiento y de la conformación de la identidad es la persistencia. Como lo afirma Humberto Rodríguez Pastor, lo sorprendente es que a pesar de los casi quinientos años de distancia de la cultura originaria,. Años en los cuales se les ha condicionado a patrones de vida impuestos, se les ha insertado otros patrones culturales, sin embargo siga tan presente y clara la existencia de elementos propios de la cultura.

El proceso existe, pero el punto de partida no es la existencia del pueblo, ni el futuro como pueblo, es la condición de ciudadanía la que esta en juego. Es el hecho que hay barreras que le impiden ejercer con plenitud sus derechos, y la mayor de esas barreras se llama racismo, y no solo afecta a los afro descendientes, pero les afecta de manera diferente, y está condicionado por ese pasado histórico de esclavitud que marca esta ruta. La superación de estas barreras le da pleno acceso a la condición de ciudadanía, No hay una Ley que le impide al afro descendiente incorporarse a la marina de guerra, no es incorporado porque existe racismo que es ejercido de manera abierta, y que sin embargo va contra el marco legal del país. No se impide a nadie por su condición de color acceder a los organismos de poder, es el racismo el que segrega y discrimina.

Y la tarea de luchar contra el racismo no es una lucha de clases, porque el objetivo no es la distribución de la riqueza producida, tampoco es una estrategia de supervivencia económica, es una construcción de una sociedad de ciudadanos con plenitud real de capacidad y libertad para ejercer sus deberes y derechos. El racismo es una lacra social es una señal de inferioridad social, es una señal de sociedades atrasadas porque no tienen civilidad, por más riqueza económica que posean. Por ello es real de una de las metas del milenio debería haber estado orientada a la desaparición del racismo. Así como una sociedad no es más civilizada cuando hay mayor riqueza, sino cuando hay menor pobreza.

Es así que la lucha está plenamente inserta en la construcción de una sociedad con una ciudadanía integral, en verdadera democracia, libre de lacras como racismo, exclusión, pobreza, etc. Como pasado la exclusión, como futuro la integración en una sociedad de ciudadanos libres y soberanos. En esa tarea la afirmación de la cultura es una continuación de la estrategia de supervivencia, pero de manera más consciente.

Pero quiero ir en específico a lo de INDEPA, porque es sumamente interesante. Su documento define al pueblo afro peruano de la siguiente manera:

“Pueblo Afroperuano.- Se entiende así a los peruanos descendientes de africanos cuya identidad ha formado una cultura propia en el Perú y que se declaran como tales.”

1. Mientras que en los casos de los pueblos andinos y amazónicos, se comienza por el reconocimiento de “son pueblos”, en el caso de los afro peruanos sólo se considera su ascendencia, más no la conformación formal de pueblo, lo que significa de hecho una negación implícita del carácter de “pueblo”
2. Tampoco se considera el hecho de tener organización propia, aparte de la identidad, lo que también implica el reconocimiento de ausencia de una organización propia, que no es la de tipo gremial o reivindicativa, ya que ni las creadas “mesas técnicas” ni el “Movimiento Nacional” son organizaciones representativas, la primera es creada ex profeso por parte de funcionarios de la entonces CONAPA, mientras que el Movimiento, con mayor tiempo de existencia social, tiene un carácter político, no cultural, no es parte de una organización ancestral sino una opción reivindicativa perfectamente válida y necesaria.
3. El no considerar que mantienen sus Instituciones, es otro reconocimiento de la ausencia de instituciones propias de los afro descendientes en sus pueblos. En realidad lo es porque históricamente no han podido generar las condiciones de vida de un pueblo, del cual parte constitutiva fundamental es el modelo de organización, porque nacieron como parte de una institucionalidad existente que les otorga los mecanismos de inserción e identificación positiva o negativa inclusive su situación de hombre esclavo o libre. El vínculo principal es el familiar, que representa la fuerza cultural persistente e influyente.
4. No se considera el verbo incluir, por tanto no es extensiva. Es parte de un pueblo el que desciende de africanos y se consideren como tal. No hay reconocimiento de comunidades, de núcleos barriales, ni de ninguna forma de existencia comunitaria.

Mi punto de vista es que la CONAPA; y por tanto el INDEPA, no fueron concebidos para el trabajo con afro descendientes, y que no se ha realizado la tarea de incorporarlos, pese a haberlos incluido por medio de representantes y técnicos elegidos por ellos mismos. Por ello las definiciones de pueblos andinos y amazónicos no difieren sino en la composición: a quienes incluye. Lo que es sorprendente es que después de cuatro años de inclusión no se llegara a una definición, que no fuera tan etérea como la presentada.

El sui generis concepto de pueblo afro peruano


LA IDENTIDAD DESDE LOS NÚMEROS

No es que el número de integrantes defina la identidad como pueblo, o la identidad como etnia, o la identidad "a secas". Fácilmente se demostraría que existen diversidades de diversos tamaños, y no por ello ser menos identidad. O sea, no interesa que el grupo sea grande o chico, lo importante es que sea grupo, y numéricamente se empieza a ser grupo cuando se supera la singularidad (más de uno, lo que significa que es realmente un absurdo decirle a alguien: forma tu grupito de a uno, porque efectivamente, si no se dio cuenta, es un insulto, una exclusión, una segregación prepotente, etc.).

Sin embargo, nos vamos acostumbrando en este querido país, y en este también querido grupo que trabaja el tema afro descendiente en el Perú, a comenzar por la afirmación, cuántos somos (de hecho con eso estoy comenzando para variar), luego de dar el promedio aproximado que varía entre cinco a 18 por ciento, quedar en que un 10 por ciento de la población peruana sería afro descendiente, pero que ello solo es un dato aproximado porque no hay estadísticas que lo corroboren, y luego reclamar a las instituciones por no querer considerar la variable etnia en las estadísticas oficiales.

Esto podría, en broma, ser considerado parte del discurso afroperuano, ya que es repetido constantemente. Pero no podemos dejar de reconocer el justo reclamo de la incorporación en los estudios estadísticos, para no realizar afirmaciones sin sustento en este aspecto.

Lo que si es incalificable es presentar como propuesta la incorporación de la variable étnia para poder saber cuántos afrodescendientes existen realmente en el Perú. Esta variable existió en los censos coloniales y los primeros post coloniales, y representaban el interés en conocer la cantidad real de mano de obra disponible. Es decir era una necesidad económica, al mismo tiempo que una forma de perpetuar la existencia formal de ciudadanos de distinto valor social. En realidad, lo que podían con esto es saber cuántos ciudadanos existían, y con cuantos no ciudadanos contaban para edificar el progreso económico.

La diferenciación, que es una segregación real, fue una estrategia propuesta por Malcom X, en vistas de la necesidad de aglutinar a los segregados involuntariamente, en una segregación voluntaria, unificadora, y transformadora, más correctamente fortalecedora como fuerza constrructiva y destructiva. Constructiva de la identidad en torno a una esperanza, y destructora de los vicios de una sociedad que aceptaba el racismo como natural. Algun pensador peruano dijo que la gran dificultad para construir el pueblo afroperuano era que aquí no .existió el apharteid, y por tanto no se creó el espacio forzado para construir la identidad del oprimido, además que esa segregación permitió a muchos afrodescendientes norteamericanos generar rentas mayores, porque su mercado era el de los negros, un mercado que los mismos blancos se habían negado.

¿Cierto eso?. Tan falso como que la recientemente fallecida Rosa Parks desencadenó una eficiente protesta a partir del no consumo de transporte público. Si es cierto que algunos pueden acumular riquezas, pero después de medio siglo, en los Estados Unidos ser negro es un motivo más de sospecha de criminalidad, y la presencia porcentual de negros en las cárceles lo demuestra.

miércoles, 24 de febrero de 2010

¿A donde la Madre?

El festejo socarrón dice: "yo tengo dos papás", la preciosa canción religiosa habla de mis dos mamás. Pero son más las madres, aunque no las reconozcamos como tales, está la madre patria, la madre iglesia, la madre congregación, etc. El reconocimiento de la maternidad se da en cuanto hay una identificación con la filiación. La filiación implica doble línea de origen: papá y mamá. Por ello la madre Iglesia lo es porque hay un padre que fundó la iglesia, lo mismo la madre congregación. ¿Cómo se dará esta identidad en las congregaciones femeninas?, un misterio para mi amigo Juan Carlos Salas, que es tan acucioso.
Hace mucho que no milito activamente en la vida religiosa, es decir en la congregación claretiana. No significa que haya perdido la identidad de hijo del Corazón de María, y de la madre congregación. Como lo he manifestado en otras entradas, el espíritu claretiano se mantiene vigente a pesar de la distancia, y en los acontecimientos diarios sale a flote, porque imprime carácter. Por diversas circunstancias me ha tocado volver a ver de cerca a la Congregación, con gran alegría porque la actitud normal con los que fuimos parte formal y ya no loo somos es de mantener cierta distancia, explicable por otro lado.
Esa circunstancia de estar más de cerca con la actividad congregacional ha producido un cierto desencanto inicial que luego se transforma en preocupación y ahora en un cuestionamiento sobre la situación real de la Congregación, de la Iglesia y de la esperanza religiosa por último.
Y es que en medio de la mediocridad de la Iglesia Católica, con un compromiso evangélico absolutamente chato, la vida de la congregación era, para mí, la esperanza de la transformación de la iglesia dada la existencia de la vida testimonial de mis hermanos cordimarianos. Lo mismo esperaba, en cierta manera, de la vida religiosa en general, pues ese testimonio del que renuncia al mundo sin dejar el mundo para ser testimonio vivo de la vida auténtica, me parecía de plena validez y vigencia. De una vigencia profética que superaría los seudo movimientos laicos creados para difundir un pensamiento retrógrado y anti evangélico disfrazado de conservador y tradicional, pero que no conserva la esencia del pensamiento evangélico liberador de Jesucristo, nio la tradición de la Iglesia que funda como comunidad de hermanos a quienes se les reconoce por que se veía que se amaban y que lo tenían todo en común. La vida religiosa era ese imán que atraería a las personas a darse cuenta que la felicidad se puede lograr aunque los placeres (no negativos) del mundo pudieran no vivirse: Dinero, Placer y Poder, al que se renuncia con los votos de castidad, pobreza y obediencia. Ese ejemplo de San Francisco, que transmitía felicidad en medio de una mendicante situación, cuya vida resultaba atractiva a otros, tan solo porque se le veía feliz.
Ahora la veo como una suma de intereses personales, algunos interesantes, pero que no suman, es decir que no hacen la unidad y por tanto no hacen testimonio. La prensa se preocupa, a nivel de Iglesia, de los escándalos sexuales, es porque nunca se preocupó de los escándalos económicos, de los escándalos de obediencia.
¿A donde?, la verdad no lo se.

lunes, 16 de noviembre de 2009

el conflictuado aborto 2. El Concebido y la voluntad creadora

Así como la persona humana, colectivamente entendida, es producto de la voluntad de Dios, es también parte fundamental del proyecto divino. La persona individual, también lo es, pero desde la participación creativa de los padres. Es la realización del mandato divino: crecer, multiplicarse y poblar la tierra. Este mandato solo puede ser realizado en un ámbito de perfecta libertad, ya que al igual que la creación es obra de la voluntad de dios, la concepción es obra de la voluntad de los padres. De ninguna manera es equivalente al mecanismo animal de la reproducción, no por la situación biológica, sino por la concepción teológica. Concebimos como fruto de la voluntad y el entendimiento, como ejercicio de la madurez personal, y en esa concepción participamos de la voluntad creadora de Dios. Si fuésemos estrictos el óvulo fecundado que no es fruto de la voluntad creadora responsable no ha sido concebido. Sólo se sería concebido por perfecta voluntad.
Por supuesto que esta es una interpretación equívoca, ya que la constitución no utiliza esta acepción de la concepción como origen del sustantivo para el óvulo fecundado. Sin embargo usa la palabra concebido y no óvulo fecundado que aporta una distinción de índole filosófico ética: la existencia de persona.
Tan importante es la concepción, término muy eclesial, que la Virgen María es "sin pecado concebida", y que le da una característica muy especial al verbo concebir: si la virgen no es concebida con pecado, el resto de los mortales somos concebidos con pecado, que es referido (lamentablemente) a la relación sexual (pecaminosa aun con amor). No interesa la tremenda aberración antropológica de ligar relación sexual a pecado, sino el uso de concebir ligado al acto sexual previo a la implantación, la anidación, la fecundación. La concepción es, por tanto, un producto de la voluntad para la teología tradicional y es origen del término concebido, incluido en la constitución.
Por tanto el concebido es una categoría de índole relacional, ligado a la voluntad de los progenitores. Si esa voluntad está incompleta, o no existe, no podría atribuirse este término a ningún óvulo fecundado.
La aceptación última de la concepción pertenece a la dueña del cuerpo que aloja el ovulo, si lo acepta completa la voluntad de concebir, es concebido.
¿La sociedad puede reemplazar la voluntad de la madre para justificar la concepción?. Es una pregunta que habrá que evaluar, lo que es importante afirmar es que esta voluntad es por cada óvulo fecundado o en proceso, no por la totalidad de posibilidades. El proyecto es para formar persona.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

El conflictuado aborto 1. La persona

Que el aborto es tema conflictivo, no es ninguna novedad. Creo que es buena la discusión como tal. porque en ella se releva el tema de la vida, el respeto de la vida, la defensa de la vida, pero desde dos puntos de vista diferentes que, como resulta normal, se van radicalizándose hacia los extremos.
No es novedad, tampoco, afirmar que la discusión se da desde perspectivas diferentes, y por tanto inconciliables, ya que no hay punto medio posible. Los argumentos están en diferentes vías, que por tener diferente orientación y ubicación espacial jamás llegan a encontrarse. Hay como un bypass (¿existe una palabra en castellano para este término?, que no es puente ni circunvalación) y no hay manera alguna de ubicar la confluencia.
Por el lado de los opositores al aborto, el punto de partida es el derecho a la vida. Este derecho es intrínseco a la persona humana, y es el derechos fundamental. El aborto, como eliminación de la vida de una persona humana, atenta contra este derecho, además de ser moralmente más grave, en cuanto esta persona no tiene capacidad de defensa, por tanto se elimina su vida en posición de ventaja.
El problema, particular para los católicos, es que persona es prósopon, que significa máscara o careta, y se refiere a la relación del individuo ante el mundo. Por ello la persona posee entendimiento y voluntad, sin los cuales no puede presentarse al mundo. Antes del nacimiento, no hay prósopon, es un sujeto (ojo que es válido el término sujeto), absolutamente dependiente de la madre, es decir que vive por la voluntad de la madre, del padre, y de la sociedad que lo acoge.
Pero es un sujeto con individualidad, y este es el argumento que le otorga derechos independientes de la voluntad de la madre. El aborto, desde el punto de vista teológico moral, es intrínsecamente malo pues significa la oposición al proyecto divino. Este proyecto divino se manifiesta en la existencia de la persona como realidad contingente. Esa persona, que es un concepto filosófico teológico, y que es el sujeto dotado de entendimiento y voluntad, por tanto con libertad en si, tiene que tener una expresión inmanente, como lo es toda la manifestación de la voluntad divina. La creación es un acto de la voluntad divina, y evidentemente trasciende al tiempo, aunque el lenguaje humano lo ponga en un principio temporal. El principio creativo es filosófico, lo mismo que la finalidad. La comprensión divina es atemporal, o está por encima de las limitaciones del tiempo, lo que es un absurdo para nuestra existencia, pues solo entendemos y existimos en el tiempo.
El hombre, como sujeto que comprende la existencia, es el responsable del destino de la obra creadora divina, responsable en la dimensión de la inmanencia temporal. Porque solo él es capaz de comprender el origen y destino del mundo. Su misión es alcanzar esta comprensión, que sin embargo choca constantemente con su limitación finita. Este principio y finalidad son un misterio, con todas sus palabras. Misterio que el hombre intenta desentrañar, develar, alcanzar, pero que a medida que avanza, se encuentra con la comprensión real de su limitación, de lo lejos que se encuentra de la respuesta.
Esta misión del ser humano es colectiva, no puede ser una tarea individual, y es progresiva. Con el mismo desarrollo de la humanidad, como tal, va adquiriendo nuevas luces de ello. Pero el acto de comprender es individual, porque es la persona como tal, ese ser único e irrepetible, el que siente la necesidad de entender el principio y la finalidad.
La comprensión del principio y la finalidad, que nos es negada por nuestra situación inmanente, es alimentada por esta inteligencia colectiva, pero aun este camino es tortuoso y equívoco. No hay una percepción homogénea, sino variada desde la perspectiva de los diferentes individuos. El misterio, que debe ser develado, sigue estando oculto, aunque se va conociendo algo de ello. Sin embargo la teología nos muestra que la voluntad de Dios es también revelar este misterio por medio de signos, que son también manifestaciones inmanentes de su voluntad.
El sentido de la religión es la explicitación de esta voluntad divina de manifestar el misterio, y esto es la revelación.
Volviendo al tema, la persona es parte fundamental del proyecto divino de la creación. No es que la persona estaba en la mente de Dios, sino que está en la mente de Dios, es su voluntad. El oponerse a su voluntad es romper su proyecto, por ello es intrínsecamente malo.

viernes, 2 de octubre de 2009

Una nueva renuncia ¿a donde va la izquierda en el Perú?

No me sorprende la renuncia de Isaac Meckler. En este caso no le llamo oportunista. Probablemente el judío empresario chalaco sea uno de los ejemplos de le evolución mental positiva de una generación de personas que piensan en serio en el bienestar de la sociedad como grupo, y que a veces llamamos socialismo.
No es que me disgusten las organizaciones con las cuales el nacionalismo humalista pretende hacer alianza. Tengo una admiración muy particular por los compañeros de Patria Roja, en especial por haber representado una imagen de los más rechazados del Perú, entre los que se incluyen los maestros. Además porque siendo un grupo minúsculo, genera tantos miedos que genera recelos en los demás partidos de izquierda, en los de derecha, incluso teniendo el poder y las armas, como lo muestran las declaraciones de ministros y el presidente sobre este partido. Sin tener las brillantes mentes intelectuales de otras agrupaciones realizó un análisis más válido sobre el país, en cuanto a la dominación y posición internacional, aunque esa misma falta de luces intelectuales les hace caer en crasos errores como pretender la permanencia de la semifeudalidad con los mismos argumentos que Mariátegui realizara cincuenta años antes.
Pero Patria Roja, y los partidos comunistas similares, representan una falta de entendimiento del marxismo, cuyo primer error es denominarse marxista, pues Carlitos Marx nunca pretendió ser origen de una ideología personal (por tanto de orden religioso mismo ya que es concepción del mundo), tanto que él mismo afirma no ser marxista. Si apoyó la creación de partidos comunistas, como expresión histórica de representación de la clase explotada del capitalismo: el proletariado. El triunfo del proletariado, y el asenso del socialismo es la liquidación del proletariado, ya que no existiría como clase social.
La dictadura del proletariado, principalmente reivindicada por Lenin, desde la posición del manifiesta comunista no es sino la transición de un gobierno que ha asumido el poder por la revolución que tiene que aplicar el siguiente programa;
1. Expropiación de la propiedad territorial y dedicación para gastos del Estado de la renta del suelo.
2. Impuesto fuertemente progresivo.
3. Supresión del derecho de herencia.
4. Confiscación de la propiedad de todos los emigrados políticos y rebeldes.
5. Centralización del crédito en manos del Estado.
6. Centralización de la red de transportes en manos del Estado.
7. Ampliación del número de fábricas nacionales, instrumentos de producción, roturación y mejora de terrenos de acuerdo con un plan general.
8. Imposición a todos de la obligación de trabajar, organización de ejércitos industriales, especialmente para la agricultura.
9. Explotación combinada de la agricultura y la industria. Intervención encaminada a la eliminación gradual de diferencias entre la ciudad y el campo.
10. Educación pública y gratuita de todos los niños. Eliminación del trabajo fabril de los niños en la forma actual. Interacción coordinada entre la educación y la producción material.

El cumplimiento de este programa implica la disolución de la dictadura del proletariado, del partido comunista como tal, ya que hay una democracia auténtica. Sin ser demasiado rigurosos, gran parte de los puntos del programa han sido conquistados por la sociedad moderna, ha sido asumido legalmente. Son incorporados, de una manera inclusive con una actitud más justa, por los derechos humanos. Entonces, el papel de lucha no es por la conquista de derechos, es por el cumplimiento de los mismos. La explotación del hombre por el hombre se ha convertido de una acción legal protegida por el estado, en una acción inhumana e ilegal combatida por el estado.

La vigencia de los partidos comunistas, y similares, como vanguardia del proletariado, han perdido vigencia, no la actitud de solidaridad con los explotados, sino la organización para el combate, que es lo que sustenta la existencia de los partidos comunistas.

Pero además, pretender en estas circunstancias establecer alianzas electorales con estos partidos, es tan oportunista como el del presbítero Marco Arana, que trabaja por su candidatura, rechaza concesiones para ser vicepresidente, pero sigue siendo miembro del ministerio eclesiástico que le prohíbe la actividad partidaria.

Es también oportunismo, hipocresía, y eso no construye. Eso no es alternativo, por eso no se percibe como alternativa, por eso es poco aceptada.

La nueva sociedad es una construcción lenta, pero bastante se ha avanzado, mucho más con la lucha en los foros, en la discusión, en los espacios políticos, que como producto de revoluciones, cuyo resultado es el fracaso que vimos en la Unión Soviética, o en la necesidad de mantener dictaduras abiertamente rechazables, como se dan en China o en Cuba.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Vino viejo, odres nuevos. Marco Arana y la política

Uno de los pasajes evangélicos más desconcertantes es el discurso de los vinos y los odres. Aparte de demostrar el buen gusto de Jesús el hijo de José sobre el vino, y el cuidado que sabía, debía tener el vino viejo en el odre viejo. Capacidad demostrada inclusive cuando le regala a los amigos de la fiesta de bodas de Caná un buen vino a sugerencia de su madre.
Lo desconcertante es precisamente el mensaje que quiere dar con la parábola. Evidentemente no se las quiso dar de sommelier ni siquiera su buen gusto. Las más coincidentes interpretaciones colocan el mensaje en torno a la religión Judía, pero: si Jesús es el vino nuevo y el judaísmo es el viejo, ¿porqué confiesa al fina que al tomarlo todos dirán el vino viejo es mejor?.
De todos modos, no es el interés hermenéutico el que tengo en esta reflexión, quiero hablar de la posición de Marco Arana, quien funda una institución política, agrupa militantes y formula un discurso en torno a las elecciones que se vienen, siendo evidentemente un candidato propuesto por él mismo.
¿Válida la posición del presbítero de la diócesis de Cajamarca?. Por supuesto que ha sido válida, y admirable, su intervención en defensa del medio ambiente y de las poblaciones afectadas por la minería. Corresponde totalmente a su actitud pastoral, al papel que le corresponde. También es loable la creación de una ONG ambiental bajo su auspicio. Es parte de la acción social de la Iglesia, en la cual anima la creación de instancias que favorezcan la justicia, los derechos humanos, el cuidado del medio ambiente, etc.
No es cuestionable su acción, como complemento de su pastoral. Lo que es cuestionable es que su aspiración política no es compatible con su vocación pastoral. No me pongo a juzgar sus intenciones, probablemente las mejores y más nobles, ni siquiera la finalidad. Lo que cuestiono es que siendo ministro de una Iglesia de la cual vive, y para la cual vive, pase por encima de una simple norma canónica que le impide realizar actividad partidaria mientras mantenga el ejercicio del ministerio. Y la solución es muy simple, o solicita una suspensión de este ejercicio, o en definitiva el pase al estado laical.
Pero no, y las razones probables son poco loables: vende mucho políticamente la imagen del padrecito que entra en política. Un Padre tiene un prejuicio positivo de dedicación, comportamiento ético, relación espiritual, etc. Esto le concede una gran ventaja como imagen, frente a los que no pertenecen al sector eclesial.
Esta ventaja bien aprovechada por ex sacerdotes, como Aristide, o Lugo, cuya acción posterior no correspondió a sus antecedentes (muy cuestionable política del ex presidente de Haití, una previa vida poco cumplidora del celibato exigido en el caso del presidente paraguayo) y al contrario generó una decepción particular.
Por supuesto que tras Marco Arana, y esa imagen, se van a agrupar muchos que prefieren ese tipo de alternativa, esa izquierda Light, que no cause miedo a la sociedad no izquierdista.
Pero, aunque loable el interés de ser una alternativa social que no sea violenta, y la comparto plenamente, no puede estar sustentada en la hipocresía y el oportunismo. Jesús, el Hijo de José, lanzó sus dardos más críticos contra los fariseos, que eran cumplidores de la ley y parte del pueblo judío, precisamente por la hipocresía. Esa alternativa de Arana, está llena de hipocresía y oportunismo. ¿Podría ser válida?, de repente, pero no es alternativa.